Que interesante es el hecho de que el Señor se le apareció a Moisés; hasta
después de 40 años de que había llegado a Madián; y que se había dedicado todo
este tiempo a apacentar las ovejas de su suegro. Como podemos ver, aquel Moisés
fuerte, justiciero, de alcurnia, se había convertido -a golpe del tiempo- en
alguien más bien resignado y posiblemente frustrado. La vida que el tenia
prevista (una vida de poder, sabiduría, fama y capacidad libertadora) se esfumo
frente a sus ojos, el mismo día que reprendió a los israelitas que peleaban entre
si, incluso el hombre más importante de aquel tiempo (el Faraón, su abuelo)
intentó acabar con su vida. Me pregunto ¿qué sería de mi o de ti, si el Presidente
diera la orden de matarnos? No cabe duda que desde entonces (y mucho
antes) Dios ya tenía un especial cuidado de este descendiente de Levi.
Ahora pues, no es sino hasta este momento que el Señor se acuerda de su
pueblo; y de los sufrimientos de su esclavitud y de su clamor. Es entonces
cuando decide usar a Moisés, al fracasado pastor de ovejas ajenas, cuyo hijo
-Gerson- le recuerda todos los días que él es un forastero.
Enseñanza práctica:
Dios actúa y toma el control:
- Cuando le place
- Por su infinita misericordia y
- Cuando sus hijos lo buscan
y claman por su favor mediante la oración
(Ex 2:23-25 Mucho tiempo después murió el rey de Egipto. Los israelitas, sin embargo, seguían lamentando su condición de esclavos y clamaban pidiendo ayuda. Sus gritos desesperados llegaron a oídos de Dios 24 quien al oír sus quejas se acordó del pacto que había hecho con Abraham, Isaac y Jacob. 25 Fue así como Dios se fijó en los israelitas y los tomó en cuenta) - Notemos que Dios actuó porque recordó su pacto con Abraham, Isaac y Jacob.
Por lo tanto entendamos que al orar al Señor, será indispensable mencionarle
algún pacto o promesa que haya hecho previamente con su pueblo y que esté
relacionado con nuestro motivo de oración y esperar que nuestro clamor llegue a
sus oídos.
Por último quiero hacer notar que Dios directamente instruyó a Moisés para
liberar a su pueblo -y le indicó con gran detalle lo que sucedería en el
futuro-. Dios hecho mano de un hombre rendido, olvidado, tal vez fracasado;
cuando él menos se lo esperaba; cumpliendo Dios a su manera, el sueño que El
mismo había plantado en el corazón de Moisés, muchos, muchos años atrás.
¿Estás lo suficiente rendido a Dios para que el cumpla los anhelos que el
mismo ha puesto en tu corazón? o ¿te esfuerzas cotidianamente para lograr esos
anhelos con tus fuerzas y de acuerdo a tu entendimiento?
¿Sigues enterrando egipcios después de matarlos? ¿Sigues huyendo temeroso
como resultado de tus malas decisiones y fracasos?
¿Cuánto tiempo necesitarás estar "en el congelador" apacentando ovejas ajenas antes de que le permitas a Dios que el tome el control de tu vida y rindas tu voluntad a El?
Recordemos que Dios no usó al Moisés arrogante y lleno de si mismo.
Referencias:
La Biblia | Exodo 3